Resoluciones Financieras Para Vivir Mejor

Publicada el 29/01/2013 por | AARP Blog Author Comments

Siga los refranes del abuelo para mejorar su situación económica, con la colaboración del Prof. José A. Medina, Consejero Certificado en Finanzas Personales.

Frecuentemente hacemos esos famosos análisis sobre los cambios necesarios para enderezar las finanzas personales. Cada año la economía continúa apretando cada vez más, y hacer resoluciones financieras para mantenernos a flote se convierte en una necesidad para mantener la salud mental. ¿Cómo comenzar con el pie derecho?

 

Lo primero es reconocer que necesita un plan financiero personal, para evitar caer en una situación económica insalvable. Para esto, siga esos consejos cotidianos de nuestros abuelos, que contienen un caudal de sabiduría financiera. La meta es mantener su seguridad y tranquilidad financiera recordando que, como dicen ellos, “es mejor precaver que tener que remediar”.

En segundo lugar, haga un análisis del dinero con que cuenta y verifique cómo compara con sus gastos. Así determinará si le sobra dinero y puede comenzar a ahorrar o si por el contrario está “embrolláo”. Recuerde que “hay que arar con los bueyes que se tienen”.

Luego de hacer su análisis, prepare junto a su familia un plan eficaz de control de efectivo de acuerdo a sus posibilidades, recordando al abuelo cuando decía: “hay que estirar el pie hasta donde llegue la sábana”. Es bien sencillo: haga una lista de sus gastos fijos no variables, gastos fijos variables, gastos discrecionales fijos y variables, y de las deudas para establecer prioridades.

Entonces, habrá creado más conciencia sobre sus gastos y estará en posición de desarrollar el hábito saludable de ahorrar, por que como solían decirnos: “el que guarda siempre tiene”. La tarjeta de crédito puede solucionar una emergencia, pero no es un salvavidas pues nos acostumbrarnos a seguir consumiendo y luego “se le debe una vela a cada santo”. Mejor ajuste su presupuesto de manera efectiva, para que pueda ver a dónde va el dinero todos los meses y tome decisiones sabias.

Por otro lado, aun cuando esté apretado, el tomar control y conciencia le ayudará a sobrellevar la situación. En momentos difíciles pregúntese qué debe hacer y qué alternativas tiene. Tome la iniciativa, “no deje para mañana lo que puede hacer hoy” y continúe adelante con una actitud positiva. En lugar de recitar frases como “estoy saláo” o “tengo la macacoa encima”, debe rodearse de gente optimista y motívese diciéndose a si mismo cosas como: “es cuestión de hacer ajustes” y “estoy agradecido con lo que tengo hoy”, especialmente si goza de salud.

No importa cuál sea su situación, para mejorarla haga un plan sensato de metas y prioridades, y reprograme su mente en cuanto a planificación financiera. Haga borrón y cuenta nueva con sus viejos hábitos financieros y establezca metas bien específicas, realistas y medibles para lograr resultados. Recuerde que es tan importante hacer el plan como seguirlo estrictamente para tener éxito.

Además, busque orientación profesional y desinteresada para que tome el control de sus finanzas, y estas no controlen su paz mental y el bienestar de su familia. Haga los ajustes necesarios y busque ayuda a tiempo.