Midalma Gonzalez goes to the Stanley M. Isaacs Neighborhood Center in Manhattan several times a week for exercise classes and lunch.

Midalma Gonzalez goes to the Stanley M. Isaacs Neighborhood Center in Manhattan several times a week for exercise classes and lunch.

Por Ann Levin

Midalma González visita el Stanley M. Isaacs Neighborhood Center en Manhattan varias veces por semana para tomar clases de ejercicios y almorzar. Pero en los últimos 18 meses, después de sufrir un derrame cerebral menor, ha tenido dificultades.

Con artritis, problemas de memoria e inicios de degeneración macular, ella necesita ayuda con el lavado de la ropa, la limpieza, las compras y el transporte.

González, de 86 años, no puede darse el lujo de pagar la mayor parte de estos servicios, pero su ingreso mensual —como el de muchos adultos mayores en la ciudad de Nueva York— está por encima del límite para Medicaid, el programa de seguro médico federal-estatal para la gente pobre y con discapacidades.

Pero González, una mujer vivaz que usa un caminador para desplazarse por las tres cuadras que separan su apartamento subsidiado del centro, podría calificar para los Expanded In-home Services for the Elderly (EISEP, servicios extendidos en el hogar para adultos mayores) (en inglés), un programa estatal para adultos mayores que necesitan ayuda con las tareas cotidianas y que tienen ingresos superiores al límite de Medicaid. Miles de personas de todo el estado esperan la llegada de EISEP y otros servicios en el hogar y en la comunidad.

“EISEP es un excelente programa. Tengo muchas personas aquí que podrían beneficiarse de EISEP”, dijo Nancy Hernández, trabajadora social de González en el centro Stanley Isaacs. “Hay una enorme necesidad de cuidados domiciliarios. Solo hay tres opciones: EISEP, pago privado y Medicaid”.

Cuando la legislatura se reúna el próximo mes, AARP Nueva York hará gestiones de cabildeo para $25 millones adicionales para despejar las listas de espera de todo el estado para EISEP y otros programas para adultos mayores, como los servicios de transporte y Meals on Wheels (en inglés).

“Hemos tenido éxito en los últimos dos presupuestos al conseguir dinero para estos servicios”, dijo Bill Ferris, director de activismo de AARP Nueva York.

“Pero hay aproximadamente 9,700 personas en listas de espera. La ayuda que estos servicios proporcionan alivia la carga para los cuidadores de los beneficiarios, muchos de los cuales terminarán muy agotados si no reciben asistencia con algunas de estas tareas y podrían enviar a mamá y a papá a un hogar geriátrico”.

AARP también está acudiendo al gobernador Andrew Cuomo (demócrata) y a líderes legislativos para obtener $30 millones adicionales para servicios de relevo —que incluyen programas diurnos para adultos, cuidados nocturnos temporales y grupos de apoyo para cuidadores— para aliviar la carga de los cuidadores a cargo de un pariente o amigo de edad avanzada en casa.

“Los cuidadores son la columna vertebral del sistema de atención a largo plazo”, escribió Beth Finkel, directora estatal de AARP Nueva York, en una carta a la administración de Cuomo. Hay cerca de 2.6 millones de cuidadores en Nueva York que proporcionan 2.4 mil millones de horas de cuidado cada año por un valor de $31.3 mil millones.

 

Otras iniciativas
AARP apoya otras iniciativas para ayudar a los cuidadores, incluida la legislación propuesta que daría a los trabajadores hasta 12 semanas de licencia remunerada para cuidar de un familiar enfermo o un recién nacido. En 1993, el presidente Bill Clinton firmó una ley que proporciona 12 semanas al año de licencia no remunerada con protección del trabajo para muchas familias trabajadoras, pero no existe una ley federal de licencia remunerada.

“El acceso a una licencia familiar y médica remunerada les proporciona beneficios de salud y económicos al empleado y al empleador”, dijo Ferris. “Una licencia familiar remunerada puede mejorar la calidad de vida de los trabajadores y beneficiar a aquellas personas a su cargo. Esta legislación daría a los empleados tranquilidad y cierta estabilidad financiera mientras cuidan de sus seres queridos”.

California, Nueva Jersey y Rhode Island ya han aprobado leyes de licencia familiar remunerada y otros estados están considerando una legislación similar.

Otra iniciativa apoyada por AARP Nueva York: el Advanced Home Health Aide Program (programa avanzado de cuidados de salud a domicilio), que permitiría que asistentes de cuidados de salud en el hogar debidamente capacitados y certificados realizaran ciertas tareas, como la aplicación de gotas para los ojos y los oídos y otros medicamentos, que ahora se pueden hacer solamente por medio de un enfermero registrado o cuidador familiar.

AARP Nueva York también está acudiendo a líderes del estado para adoptar un plan de jubilación de parte del empleador que utilizaría deducciones de nómina para trabajadores cuyos empleadores no ofrecen un plan de jubilación.

Más de la mitad de los empleados del sector privado del estado —aproximadamente 3.5 millones de trabajadores— no tienen la opción de una cuenta de ahorros para la jubilación en el trabajo, de acuerdo con un informe del PPI (Instituto de Política Pública), de AARP.

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