John Street, investigador de la policía de Ashland, se encarga de los casos de residentes mayores que padecieron explotación económica. Fotografía — Matt Eich.

Por Sue Lindsey

Howard comenzó a sospechar que su tía estaba en una situación económica muy mala hace unos años, cuando un cheque de $50 que ella le envió para su cumpleaños fue devuelto por el banco. A la larga, él descubrió que su cuñada, en quien su tía había confiado para que administrara sus finanzas, agotó las cuentas de la tía y la dejó muy endeudada.

Howard, quien vive en el condado de Arlington, no quiso que se usara su apellido para evitar que su tía de 76 años pasara más vergüenza. Ella perdió su hogar, su automóvil fue embargado, y debía miles de dólares por compras y reparaciones que no autorizó. Según dijo Howard, los avisos de pagos vencidos fueron interceptados y sus cuentas se cambiaron a servicios de banca en línea, por lo cual ella no sabía que existían esas deudas.

La tía ahora vive en una pequeña casa en Ashland, que pertenece a Howard. Cada mes, se le embargan $300 de su cheque del Seguro Social para pagar $12,000 en impuestos atrasados.

“El desgaste emocional es inmenso”, dijo Howard, de 54 años. “Es la sensación de haber sido traicionada, en especial para una persona mayor que por décadas tuvo otras personas en quien podía confiar”.

Se sabe que más de 1,000 adultos al año padecen explotación económica en Virginia, de acuerdo con un informe estatal publicado en diciembre. En casi el 60% de los casos analizados, un familiar fue quien se aprovechó del adulto.

La explotación económica les costó a los residentes vulnerables de Virginia por lo menos $28.2 millones en el 2015, según los hallazgos del informe. Pero los estudios calculan que a nivel nacional solo se denuncia 1 de cada 44 casos de este tipo de abuso.

Muchas víctimas dudan a la hora de denunciar el abuso económico, dijo Paige McCleary, directora de la división local de servicios de protección para adultos. La persona que los engañó puede ser su único cuidador.

Las víctimas, dijo, “pueden sentirse muy avergonzadas, si criaron a esta persona desde la primera infancia”.

Sacar a luz el problema
“Este es uno de los delitos más silenciosos que existen, como antes lo era la violencia doméstica”, dijo el delegado Chris Peace (republicano por Mechanicsville). Su proyecto de ley creó el grupo de trabajo que publicó en diciembre el informe mencionado.

El grupo incluyó trabajadores de servicios sociales, banqueros y agentes de la policía. Recomendó maneras de ayudar a descubrir el abuso económico, entre ellas asistencia y capacitación para los empleados de los servicios de protección para adultos que analizan los registros financieros.

Los cajeros de un banco pueden ayudar a identificar la explotación si la actividad en la cuenta de una persona cambia de repente, dijo Rick Pillow, presidente de la Virginia Credit Union League y miembro del grupo de trabajo. Las instituciones financieras entonces notifican a los servicios de protección para adultos a fin de que se realice una investigación, dijo.

“En verdad hace falta que todos estén atentos; los vecinos, los cajeros del banco, quienes llegan al hogar a entregar comida, los prestadores de cuidados en el hogar”, dijo David De­Biasi, director de defensa de derechos en AARP Virginia y miembro del grupo de trabajo. “Ellos son quienes comienzan a notarlo primero”.

DeBiasi ha participado en intentos de fortalecer las leyes sobre la explotación económica. Dijo que antes del 2013, esta explotación no era un delito penal aparte.

En febrero, la Asamblea General aprobó —y el gobernador Terry McAuliffe (demócrata) promulgó— un proyecto de ley patrocinado por Peace. Este proyecto amplía la definición de la explotación de adultos, a partir de las recomendaciones del grupo de trabajo.

La cuñada de Howard afrontó cargos penales y ahora cumple una condena de 18 meses, dijo John Street, investigador de la policía de Ashland y miembro del grupo de trabajo. Dijo que la investigación avanzó más rápido porque Howard y su tía participaron.

Howard recomienda que si se sospecha que ha habido abuso económico, las personas obtengan sus informes de crédito.

La Red contra el Fraude, de AARP (aarp.org/fraude), ofrece consejos sobre cómo evitar las estafas y brinda una línea de ayuda gratis (877-908-3360).

Para denunciar las sospechas de abuso económico, llama a tu departamento local de servicios sociales o a la línea de ayuda gratis de servicios de protección para adultos del estado al 888-832-3858.

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